Textos trascendentes II

 

LA DEFORMACION DE LA OBRA WAGNERIANA:

¿CASUALIDAD O CONJURA?

 

La Pregunta en su esencia:

 

Ser o no ser, ser respetuoso o no con el autor, esa es la cuestión.

El problema esencial del actual estado en las representaciones wagnerianas, aunque el tema se ha extendido hoy en día a todo tipo de representaciones de teatro clásico y óperas en general, está en la dicotomía absoluta entre el texto junto las indicaciones del autor y lo que se representa en escena.

Esta diferencia abismal, increíble y a veces insultante, nunca se había dado antes, y ahora es general, casi total con muy pocas excepciones.

La dicotomía es tanta que se llega al caso de que el texto cantado o expresado no tenga sentido alguno en escena, de forma que se convierte en una mera 'salmonía' de fondo, un 'sonido', o 'pura música', sin más sentido teatral.

El 'argumento' expresado en escena ya no es el del texto sino que se trata de una actuación nueva inventada y forzada por el nuevo 'creador', el director de escena, que 'usa' (o prostituye según acertadas palabras de algunos de ellos) la obra original en beneficio de 'su' fama e idea propia.

Los defensores de este descarado acto de apropiación de la obra clásica y su deformación, lo hacen oficialmente en nombre de la 'modernidad', la originalidad y el 'cambio' como 'valor en si mismo'. Este hecho se ha generalizado hasta el extremo de ser casi imposible asistir a una obra de Wagner, e incluso a una representación teatral de Shakespeare, sin tener que soportar las 'invenciones extravagantes' de esos nuevos 'dueños' de las obras clásicas.

Todo ello ¿es una moda, es una imposición, una conjura? Tratar de aclarar este tema es el motivo de este texto.

 

La pre-historia de un cambio

 

Nada nace de la nada, todo presente es consecuencia de un pasado.

El proceso de destrucción de la obra llamada clásica, lo que no tiene un sentido temporal de 'antiguas', pues algunas se han efectuado a veces en 1960, como pasa con algunas de Disney o de autores como Peman o Segarra, tiene su prehistoria en dos fenómenos que parecen ser lejanos e independientes de este tema, y que sin embargo son en gran parte su base esencial.

Se trata de dos procesos iniciados casi a finales del siglo XIX, antiguos pues, pero que son la base del 'ideal' que orienta la 'modernización', lease deformación, de la obra que llamaremos clásica o 'tradicional', entendiendo por ello la que se sustenta en valores ya establecidos en tiempos inmemoriales.

El primero proceso es la 'sexualización' del pensamiento. No la sexualidad, que siempre estuvo presente en el arte, sino la sexualización del Ideal. La influencia del Deseo en el Arte es tan antigua como el mismo Arte, pero nunca en la historia tradicional la sexualidad en si misma era presentada como aquello que sustentaba el Ideal y los Valores profundos de la persona. El Deseo existe, pero no es el motor del Ideal ni el sustento de los Valores humanos.

Con Freud y sus sucesores, con el mundo de la droga, el placer y la 'liberación sexual', el negocio del sexo, la pornografía y su sentido cuasi escatológico del tema, el sexo se va a convertir en una 'clave' del Ideal, los argumentos serán psicoanalizados y sexualizados hasta lo increíble. Un montón de personajes tarados sexuales, como el propio Freud, tratarán de imponer sus taras como 'normalidad', e incluso como 'explicación' de la 'normalidad'. Así vemos en el tema de Wagner el caso de otro tarado sexual, Thomas Mann, con sus infectas declaraciones sobre 'Tristan e Isolda', donde solo ve sexo, llegando al extremo de definir 'Parsifal' como una reunión de personas sexualmente definidas.

De ahí llegaremos a un Kupfer tratando de mostrar un Tannhauser obsesionado por las casas de putas, y a una casi omnipresente sexualización de tantas obras del arte clásico.

Las alucinantes y casi jocosas (si no hubieran sido escritas en serio) teorías freudianas sobre los sueños o la madre se ven reflejadas en multitud de escritos de la nueva generación de tarados sobre Wagner. Así vemos como se escribe sobre Parsifal como obsesionado por su madre y el complejo de Edipo, al ser tentado por Kundry, por el mero hecho de que Kundry le va a recordar el nombre de su madre. Lo que en Wagner es un recuerdo doloroso de culpa por el abandono de Parsifal hacia su madre, en los neuro-sexologos se convierte en un complejo de Edipo que 'muestra' el estado sexualizado de Parsifal.

Este tipo de deformaciones se han generalizado y son un componente básico de la 'conjura de necios' o más bien de malvados.

El segundo proceso, que luego veremos se une a este primero, es la llegada del Marxismo que impone la nefasta idea de que el arte es solo un producto de la super-estructura mental del materialismo, del dinero y las relaciones económicas.

Esta idea profusamente expuesta por todos los teóricos del marxismo, ha calado tan fuertemente que ni siquiera nos damos muchas veces cuenta de ello. Su primer efecto fue la redefinición de lo que es Historia. La historia dejó de ser una ciencia que estudia los hechos y sus causas para ser una imposición que busca como único motor de los hechos alguna causa (existentes o no) económica. Así la historia se convierte en una economía histórica, y todo el aspecto heroico, religioso, personal, militar, racial, popular, nacional, volutivo, mitológico, etc queda anulado como falso o subordinado a motivaciones siempre económicas y en general ruines.

Las consecuencias de este segundo proceso marxista son aun más desoladoras sobre la obra wagneriana. Kupfer (que es un marxista conocido) es sin duda un ejemplo, pero en general es la base de casi todos los montajes deformativos actuales: se trata de dar una 'interpretación' económico-marxista de la obra. Mientras Wagner trata de mostrar los sentimientos humanos, la compasión o la necesidad de Redención por el Amor, lo inevitable de la tragedia humana, y la lucha de Amor y Oro, todo se convertirá ahora en centro de capitalismo y revolución, de proletariado y opresión 'fascista' o 'política'. Así veremos multitud de obras wagnerianas, y no wagnerianas, donde los 'malos' son disfrazados de dictadores de derechas y los decorados muestran un entorno de multinacionales, hierros, acero y cristal más propios de New York que de lo que el texto indica. El enfrentamiento ya no es por amor o por sentimientos sino por interés y dominio económico.

Ambos procesos son en realidad uno solo, como trató de mostrar la llegada del materialismo sexualista y orgásmico (la revolución del orgasmo y el placer de un Wilhem Reich), que unirá este primer proceso con el segundo, al establecer la idea de un sexo como una de las bases de las relaciones económicas del hombre-materialista: comer, dormir y tener orgasmos, de forma que se equipara al dinero, y a la estructura mental del marxismo: el sexo como una necesidad fisiológica reprimida por la superestructura "moral" creada por el dinero. El dinero monopoliza el sexo como método de dominio, igual que hace con el capital; así el sexo se convierte en un "bien económico" más dentro de la teoría marxista.

No es preciso ser muy listo para comprender el efecto brutal que tiene una visión materialista de sexo y economía sobre una obra construida por una mentalidad romántica o clásica, sobre principios de Amor, Honor y sentimientos humanos, incluso el de Deseo y Avaricia, presentados sin motivaciones sexistas ni en la dinámica derecha-izquierda. Todo se confunde y el 'necio-creador' moderno debe forzar la obra de tal forma que 'no la reconoce ni su padre' al acabar con ella.

Un Wagner impregnado de Schopenhauer, para el que el mayor error es negar el carácter moral 'del arte y la filosofía, un Wagner que pretende enseñar un camino de Redención ético alejado totalmente del tema económico, solo puede ser 'adaptado' al marxismo-sexualista mediante una destrucción de su obra. Para ello se respeta la música y el canto como mero instrumento, de forma que el texto no sea más que una mera parte del canto, y el argumento se cambia mediante la representación escénica y la actuación neuro-patológica que el 'regideur' pone en escena, para adaptarlo al nuevo ideal.

 

Sobre La Moda y su origen

 

La originalidad esconde el engaño en su interior

La primera duda es si este proceso actual de deformación es mero producto de una moda, de una afición a la originalidad, sin más trascendencia que esa moda temporal y casual, promovida por el gusto al cambio que es congénito en el mundo moderno, falto de valores esenciales y convertido en un circo de diversión, donde lo original es lo que divierte y lo permanente aburre.

Una prueba a favor de esa visión sería que la misa católica, constante en su actuación, se considera 'aburrida', de forma que lo que se pretendería con las nuevas 'producciones' es evitar ese 'aburrimiento' del público y darles una novedad sobre lo clásico.

Sin duda hay una parte de realidad en este intento de originalidad, pero la explicación es totalmente parcial. Basta comparar el tema con el de la moda en el vestido. Es cierto que hay una componente de 'originalidad' en el continuo cambio de modas en el vestido, y que esa necesidad de ser 'original' lleva inevitablemente al circo, a la estupidez y las más jocosas propuestas, como pasa en las óperas actuales. Pero no se nos escapa que ese continuo cambio no es casual, no está solo dirigido por la búsqueda de 'originalidad' sino que es un proceso dirigido y estudiado muy concienzudamente por una docena de empresas de moda para INDUCIR al cambio, al gasto, a la compra de nuevos vestidos, a la 'renovación del mercado'. Hay una conjura de las empresas de confección y venta que fuerzan a los llamados 'creadores de moda' a producir diseños que exijan una nueva compra de productos masiva, no en los grandes modistos sino en el pret a porter diario.

No se si habreis visto que en el último año se ha puesto de 'moda' los zapatos de mujer con unas puntas afiladas realmente jocosas. Esta 'moda' ha generado un gasto enorme de renovación de calzado femenino, y además no es algo novedoso sino que ya se había inducido hace muchos años.

De la misma forma las producciones actuales de teatro-ópera necesitan 'originalidad' pero ese proceso está inducido, promovido, forzado diría, por intereses superiores al mero cambio original. Intereses que en este caso no buscan la venta económica sino de promoción de neo-valores y destrucción de los Valores propios de las obras.

 

Las pruebas objetivas y los indicios 'razonables'

 

No puede probarse aquello que el Poder absoluto oculta

Si nos centramos pues en la posible existencia de una conjura, debemos primero definir que entendemos por Conjura en este caso.

No se trata de que una serie de personas se reunan en una habitación para definir que en adelante hay que destruir la obra clásica y en especial la wagneriana. Eso es solo en parte cierto pero no es la base de lo que yo llamo 'conjura'.

Denomino conjura en este caso a la concordancia de intereses declarados entre diversos poderes para ejecutar en una dirección las representaciones teatrales del mundo clásico. Esa concordancia es 'forzada' por intereses comunes de esos poderes.

Hay una concordancia de cómo tratar las representaciones wagnerianas, que se han declarado, explicitado, expuesto y escrito, sin salir de una reunión específica entre todos esos poderes, pero de forma que todos conocen y saben de esa concordancia de intereses comunes.

¿Qué pruebas tenemos de ese proceso?

Es evidente que no tenemos pruebas objetivas directas (más que en un caso que ya expondremos después). No tenemos grabaciones escondidas donde veamos a los dirigentes de los teatros o de las políticas de nombramientos de directores de los teatros, en las cuales se explicite que los nombramientos deben ir a personas favorables a ese tipo de deformación de las representaciones. No se ha efectuado una investigación oficial sobre los posibles testigos de esas contrataciones, de las motivaciones de esos nombramientos. No se ha investigado por que se han negado a efectuar representaciones adecuadas en muchos teatros, por que se han boicoteado en muchos sitios a algunos escenógrafos modernos correctos (y algunos muy correctos), no hay documentos con directrices concretas sobre este tema.

Los motivos de la falta de pruebas directas están en dos causas:

1- La dificultad de probar estos temas en los cuales la decisión es de difícil comprobación en su motivación. Pasa algo similar con el problema que tienen en Francia para probar que un propietario no quiere alquilar su piso a moros o negros. La legislación prohibe esa discriminación, pero es muy difícil de probar.

2- La falta de ganas de hacerlo. Los que nombran y dirigen los teatros oficiales son gentes del poder, políticos y millonarios, personas a las cuales no se las puede someter a investigación, pues son parte del mismo poder que debería investigar. Si fuera un tema de una fracción del poder podría ser que 'otra fracción' lo denunciara o investigara al llegar al poder, pero al ser una cuestión general, tanto de derechas como izquierdas, todas favorables a la destrucción de los valores románticos wagnerianos, el poder absoluto oculta toda investigación.

En Francia, por ejemplo, para vencer la dificultad de probar la discriminación racial en contratos, se ha impuesto una ley nueva (realmente brutal) que elimina la presunción de inocencia, y obliga al propietario a demostrar que no ha discriminado. No es pues la justicia la que debe probar que hay discriminación, sino el propietario debe demostrar que no discrimina.

Una ley similar en la dirección de teatros o museos actuales para probar que no discriminan hacia producciones deformantes de las obras representadas sería hecatómbica y provocaría la condena de casi todos ellos.

A falta de pruebas directas si hay en cambio una multitud de 'indicios razonables' que llevan a la posibilidad de creer en ese tipo de conjura. Los indicios razonables son pruebas incluso aceptadas a veces en juicios.

Veamos un caso similar en otro tema: no hay pruebas concretas en las que se demuestre que USA tenía decidido invadir Irak por el motivo que fuera, con razones o no. No tenemos videos de Bush declarando que se buscasen razones para justificar la invasión. Sin embargo hay indicios suficientes para suponer esa conjura y creer que la excusa de 'armas de destrucción masiva' no se la creían ni ellos mismos y fue usada como mera excusa, por la ventaja que su falsedad se demostraría solo cuando ya estuviera invadido Irak.

De alguna forma los indicios razonables para mostrar una 'conjura' hacia la destrucción de la obra clásica existen sobradamente, pero como todo indicio, uno puede o no llegar a esa conclusión. Siempre hay quien se cree la versión periodística de la historia.

 

El caso probado de conjura: Bayreuth

 

Hubo una orden terminante: o se cambia a Wagner o cerramos Bayreuth

Solo en un caso, por lo demás determinante y básico en sus consecuencias sobre el resto de los casos, existen pruebas concretas de una orden política directa, obligada y fulminante de que era preciso destruir el contenido 'clásico' de la obra wagneriana. En 1946 las potencias vencedoras transmitieron esa orden terminante a la familia Wagner.

No se trataba solo, ni básicamente, de ordenar que debía dimitir Winifred Wagner, cosa que hubiera sido hasta cierto punto razonable dentro de la política de cambio que todo vencedor hace con el vencido, sino que se exigía un cambio en la forma de representar a Wagner. Y eso no tenía lógica alguna 'des nacificadora' pues las representaciones de las obras de Wagner durante el nacismo no fueron en nada politizadas y eran del mismo tipo que podían haberlo sido en 1920, antes de todo cambio político.

La razón de que Hitler había sido un convencido wagneriano tampoco justificaba que se debiera cambiar una forma de representación de la obra wagneriana acorde al texto y las indicaciones de Wagner, cosa que venía de 1880, y además no era consecuente con la no deformación de otros gustos o aficiones de Hitler como el vegetarianismo, Schopenhauer o la manía a la caza.

No, la orden no indicaba que se volviera al estado pre -naci, sino que se atacaba directamente a la obra de Wagner, a su mensaje previo al nacismo. El enemigo que se quería batir no era Hitler sino el sentido profundo de la obra de Wagner en si misma.

Tampoco sirve de excusa el que Wagner escribiera alguna obra poco agradable al judaísmo, puesto que las han escrito muchísimo más duras, directas y concretas alemanes como Schopenhauer o Goethe, entre otros muchísimos autores de todos los tiempos y lugares, que no fueron prohibidos.

Bayreuth ya nunca volvió a aceptar representaciones fieles totalmente a las indicaciones de Wagner y ha sido el buque insignia, forzado, de todo tipo de barbaridades, desde luego paulatinamente, pero de forma creciente mente salvajes en el tiempo. Si Bayreuth fue aceptado otra vez fue precisamente para convertirlo a la fuerza en el ariete para forzar la entrada de las producciones más desviadas del texto vagneriano y 'bendecirlas' allí.

 

La existencia de modernidad wagneriana correcta

 

Hay grandes creadores modernos correctos, que cambian los medios, pero dentro del respeto a Wagner

Podrían algunos creer que la falta de representaciones correctas se debe a que no hay quien las haga, no hay creadores capaces de ser modernos y fieles al texto de Wagner en su escenografía.

Y eso es falso, no solo falso sino muy falso. Realmente creo que hay algún escenógrafo actual que es mejor incluso que algunos de los grandes clásicos de la escenografía romántica. El caso de Schneider Simsen es, por ejemplo, el de un fantástico escenógrafo moderno totalmente fiel a Wagner, usando unos métodos y medios completamente actuales y distintos a los de los años 30.

Hay otros que son bastante aceptables como August Everding en su Lohengrin, en fin, sin caer en una lista de ellos, los hay y buenos, o al menos no malos.

Sin embargo sus producciones jamás entran en Bayreuth y son ignoradas en la mayoría de los teatros públicos con escasas excepciones. Y desde luego no gozan del tratamiento excelso que la prensa, principal soporte del Poder, da a las producciones más negativas.

No es falta de talento lo que hoy hay, es algo más... ¿una conjura?

 

Otros indicios plausibles

 

"¡Fuera, Fuera todo lo que sean láminas!"

Esta frase me quedó grabada hace años. La dijo el Presidente del Tribunal de selección de una muestra de pintura en un pueblo de Barcelona. Todos los cuadros que 'se entendían' lo que representaban eran rechazados.

No es un caso aislado, es algo oficial. Varios museos públicos llamados 'modernos' se niegan a aceptar cuadros de valía innegable, incluso reconocida, si son 'realista', aunque el autor sea un joven de 25 años. Mientras ningún Museo clásico niega la presencia de cuadros del abstracto, los museos 'modernos' niegan la presencia de los jóvenes que pintan bien pero no en abstracto, o podríamos decir más bien en obtuso.

Si en el tema de Museos eso es algo público y demostrado, incluso explicitado, en la Opera no se ha llegado al caso de que los directores lleguen a ese extremo, pero el resultado es el mismo casi siempre. Es muy posible que una investigación de estos rechazos y nombramientos demostrara una relación directa de discriminación obligada.

Cuando una persona declara 'La Opera está para ser prostituida' y lo nombran director artístico de un teatro de ópera, pese a haber candidatos mucho más preparados en el tema, hay que pensar que su nombramiento esta relacionado con esa intención de 'cambio' de introducir la deformación de la obra teatral.

El que casi la totalidad de nombramientos de nuevos directores de teatros públicos (o dependientes del dinero público) en Europa caiga en manos de auténticos fanáticos de la deformación entre texto y representación, es un indicio de esa coordinación de intereses que llamamos conjura.

Es también curioso que las declaraciones de muchos cantantes de ópera sobre su asco al tener que hacer en escena cosas realmente lamentables o absurdas, no se haya tenido nunca en cuenta ni se haya difundido. Tampoco hay evidencia de que esa deformación moderna se haya hecho para atraer entradas, dinero, afición. No hay ninguna evidencia de que una representación extravagante atraiga más público que una correcta. La gente hoy en día ni opina ni va a la ópera en base a este tipo de planteamientos, de forma que no hay una subida o bajada de afluencia por este tema. Las representaciones correctas atraen tanta o más gente que las nefastas. Y en gran parte la gente de los teatros de ópera se ha acostumbrado a ir a cualquier cosa mientras se oiga música y se cante. Docenas de personas contrarias a esas deformaciones compran igualmente sus abonos de temporada, obligados por el deseo de asistir a alguna cosa correcta (no wagneriana normalmente) y resignarse a lo que venga en general.

Otro indicio importante es la 'dirección' que tienen todas, todas, las deformaciones de la obra wagneriana.

Si el objetivo fuera solo una 'originalidad', lo lógico sería que las deformaciones fuera al azar, unas para realzar las virtudes y las ideas wagnerianas y otras para atacarlas. Pero no es así, las deformaciones siempre lo son para ocultar el auténtico mensaje vagneriano y mostrar uno falso o deformado.

En este sentido Wieland Wagner representa un caso de neutralidad, que fue el primer paso. Los decorados de Wieland, vacíos y esquemáticos siguiendo las normas de Appia, si bien no cumplen con las indicaciones de Wagner, tampoco suelen ser un ataque contra ellas, sino solo su simplificación excesiva. Pero Wieland abriendo la puerta, seguramente de buena voluntad, a los cambios escénicos 'fuera del texto', la abrió también para los virus más peligrosos posteriores, donde no se trata de simplificar sino de deformas y cambiar su sentido.

Las deformaciones siempre tienen un carácter sexista o marxista, de 'economizar' el mensaje o de neurotizarlo. No se hace un 'Parsifal' excesivamente cristiano, sino que se hace budista, esotérico, neurótico, freudiano, ateo, histérico. No se hace una Tetralogía excesivamente schopenhauriana, sino que se convierte en un circo (he visto una versión donde es un circo de verdad, con carpa y todo), en un mundo oscuro de absurdos y montajes propios de un museo de arte abstracto.

La deformación siempre es contraria al mensaje propio de Wagner, para ocultarlo o cambiarlo. No es una deformación al azar o la casualidad sino dirigida al mensaje.

La razón pues de la imposición generalizada de versiones deformadoras del texto en escena no es económica ni casual... ¿a que se debe? Nadie lo quiere llamar conjura.

 

Conclusión: ¿La conjura de necios o de malvados?

 

Una conjura de los necios sería una buena noticia

En realidad importa poco si al final concluimos o no que de la deformación de la obra clásica y en concreto de la wagneriana ha sido producto de una conjura de necios, de malvados más bien, o simplemente una estupidez propia del tiempo y la moda.

Incluso en ese último caso, aunque no creo que sea el tema, lo importante es que se produce una dicotomía total entre el texto y la intención wagneriana y las representaciones ordenadas por las bandas de 'regideurs' que tienen poder para 'prostituir' la obra de arte en favor de sus propia ideas.

Si todo ello solo se hiciera por necedad, ignorancia o voluntad de lucirse, aun sería una buena noticia, pero me temo que es algo que busca un objetivo más profundo, destruir una obra de arte que implica unos valores contrarios a los del Poder actual.

Para comprender que Wagner tenía una idea muy concreta de fidelidad entre texto y representación, podemos citar el ejemplo de su gran enfado al empezar los ensayos del primero 'Oro del Rhin' en Bayreuth, cuando vió que los dioses aparecían en escena con coronas y joyas doradas. Montó el cólera gritando que se quitara todo ello puesto que 'El Oro aun no ha nacido, no existe en el mundo, está aun en el Rhin, en la Naturaleza feliz, y no puede estar presente como joyas u ostentación de riqueza' .

Figurémosnos como se hubiera quedado si los dioses fueran disfrazados de homosexuales o de tahúres de Casino (como se ha hecho entre otras muchas barbaridades).

Por tanto, haya o no una creencia en la conjura, lo que si debe haber es una voluntad de combatir las deformaciones del texto y voluntad wagneriana en sus obras.

 

 

 

LAS CULPAS SIEMPRE SON DE OTROS

 

Una de las mas interesantes características a estudiar de una democracia es la unánime postura de todos en echar las culpas de todo a ‘los demás’, ya sea la oposición o mejor aun los tiempos pasados. En España suele ser común echar la culpa a Franco, tras 30 años es un culpable aun perfecto para toda clase de problemas que haya.

En democracia la demagogia hace que no sea posible que nadie acepte los errores y crímenes de sus propios partidos. Los comunistas actuales, que se las dan de superdemocráticos y anti estalisnistas, siguen apoyando a Castro y su dictadura, incapaces de criticar su propia evidencia.

Todos los partidos son unánimes al condenar los excesos represivos del franquismo (muchas veces con razón, pues se cometieron grandes barbaridades y tonterías en el franquismo a nivel represivo) mientras no son capaces ni siquiera de reconocer los crímenes que ellos mismos cometieron en la República, a menudo mucho mayores que los del propio franquismo.

Está ahora de moda dar homenajes al que fue Presidente del Gobierno catalán en la guerra civil, Lluis Companys, pero no hay recuerdo, ni siquiera los nombres en la lapida de los monumentos de ‘reprimidos y asesinados’, de los miles de catalanes asesinados, genocidio por motivo religioso en muchos casos, por el gobierno de Companys.

Se trata de echar las culpas a …. ‘incontrolados’. Estos ‘incontrolados’ eran los mandos y militantes de partidos actuales, de CNT/FAI, de UGT/PSOE, de PSUC/PCE, que tenían ministros y Consellers en el gobierno de Companys, con armas dadas por la Generalitat de Companys, quien saludaba y se reunía y apoyaba a estas organizaciones ‘incontroladas’…. Nunca hizo nada para evitar ni condenar este genocidio de catalanes.

Como ha escrito Pio Moa: “Companys, en compañía y rivalidad simultánea con la CNT-FAI, presidió la época de mayores crímenes, expolios y desorden que haya conocido Cataluña en época contemporánea”.

 

Pero sin duda donde se dan los casos más jocosos en eso de echar las culpas a los demás es por parte de los dirigentes negros y sus embobados aliados multiracistas.

Se han dado últimamente casos jocosos en extremo:

Uno es el de la reciente Premio Nóbel de la Paz (¿?), una tal Wangari Maathai de Kenia, quien ni más ni menos que acusa a Occidente de crear el sida para exterminar la raza negra, en declaraciones al diario La Razón, 10-10-04. Dice el texto:

“¿Virus de origen animal o arma biológica? La nueva premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai, lo tiene claro. A su juicio, «El sida es una herramienta de control creada por investigadores para erradicar algunas razas». Estas declaraciones, extraídas de una entrevista publicada por un diario keniano, han sembrado la polémica y han abierto un debate: ¿Realmente Occidente tiene trazado un plan para exterminar a los negros? Maathai insinúa que los países desarrollados han engendrado el virus y se lo han entregado a África”.

La Nobel de la Paz 2004, diputada, viceministra y ecologista keniana Wangari Maathai acusa a los países occidentales de haber creado el virus VIH para poder erradicar a los negros. En una entrevista concedida al periódico keniano «East African Standard» y con anterioridad a la concesión del premio, Maathai afirmó que el sida es un arma biológica desarrollada para erradicar a la población de raza negra.

El periodista que realizó dicha entrevista afirmó ante las cámaras de la TV2 noruega que la ecologista volvió a repetir su acusación en una conferencia celebrada en Nairobi, horas después de haberse hecho público su nombre como ganadora del premio Nobel de la Paz.

Así el hecho de que en Africa haya la mayor epidemia del SIDA no se debe a la falta de higiene y de moral sexual de los negros, sino … la culpa de es otros, de los blancos!.

Lo que nos recuerda las declaraciones de otro negrito: Donato Ndongo-Bidyongo que también desea echar las culpas de todos los males de Africa a ‘otros’.

Dice: “Los problemas de África tienen una sola causa con diversas ramificaciones: el neocolonialismo y sus secuelas, una de las cuales es la proliferación de dictadores y tiranos”.

“Queremos recuperar lo más positivo de nuestras culturas… no deja de ser humillante que venga gente de tan lejos para cavarnos unos pozos de agua. Nosotros no somos tontos y sabemos hacerlo, podemos hacerlo, pero no nos dejan ni los dictadores ni sus patrocinadores”

“No necesitamos compasión, sino revolver las conciencias de los occidentales para que sepan que su bienestar se asienta sobre nuestra miseria”.

Al menos reconoce que los gobernantes africanos son una chusma, pero tiene la desvergüenza de decir que la única causa de todos susn males es un colonialismo de hace 60 años (que también tuvo Asia) y que si no se abren pozos o cosas así de sencillas… es por culpa de los gobernantes negros. Para colmo abunda en la idea tan ‘bonita’ de que la culpa final es de los blancos que deben su bienestar no a su trabajo e inteligencia sino a explotar a los negros.

Otro ejemplo ha salido recientemente con un estudio publicado sobre resultados de exámenes de ingreso a la Universidad en USA.

Ya en 1954 una sentencia de tribunal Supremo obligó en USA a que todas las escuelas públicas fueran mixtas de negros y blancos, etc….

Eso obliga aun hoy en día a que miles de niños de cada raza deban ir en autobuses de una zona a otro de cada ciudad pues la gente sigue viviendo separada por razas en barrios distintos de ciudad (eso no han logrado evitarlo, no pueden obligar a cambiar de domicilio a la gente.… aun).

Hace 50 años que los niños estudian juntos, aunque después siguen viviendo separados. En El Pais 27-5-04 salió un estudio de una organización negra de profesores donde dicen que esta situación ‘No ha mejorado en nada la educación de los negros’.

Siguen siendo los de peores notas, incluso detrás de hispanos o amerindios con niveles económicos peores.

Pero la conclusión que se saca no es que esto de obligar a la integración ha sido una estupidez que solo ha costado millones de horas perdidas para todos en traslados y gastos inútiles, y que la culpa será de los negros que no estudian o no tienen  el nivel medio adecuado. No, se sigue insistiendo en que la ‘culpa’ es de algo externo, no se atreve nadie a decir que todo apunta a diferencias por razas. No, culpas fuera…. Y la solución es que ‘los blancos’ demos más dinero, más facilidades, más concesiones…. No que los negros se ocupen de sus problemas con más energía y fuerza.

Es evidente que el capitalismo tiene grave culpa en la miseria del mundo, pero no especialmente contra una u otra raza, el capitalismo explota a todas las razas sin importar cual.

Por último vamos a reseñar uno de los temas que es tabú absoluto en la información de la prensa, debido a ese terror a afrontar la realidad y debatirla: la actual Sudáfrica. Para todos Sudáfrica es ya un país libre y democrático, y por tanto todo va bien. La realidad es que todo va mal, y la ruina y el desastre se han instalado en Sudáfrica desde que la gobierna el Partido Nacional Africado negro, con mayoría de ministros ex comunistas y ex terroristas. No es de extrañar puesto que toda Africa va mal, y si Sudáfrica va mejor aun que los demás es gracias a que aun quedan 5 millones de blancos allí.

Nadie publica los datos de la Sudáfrica actual, sus más de 50.000 asesinatos al año, una delincuencia tan alta que la convierte en la primera del mundo, un racismo negro desmadrado (especialmente jocoso pues afecta especialmente a mestizos e indios), la marcha de empresas es constante. Las empresas de Naranjas se han arruinado desde que las dirigen los negros, está en quiebra la más importante ‘Outspan’ que antes era proveedora de naranjas en todo Africa. Diez millones de hectáreas se repartieron junto con dinero a 700.000 familias negras, la mayoría han dejado la tierra tras gastarse el dinero y su venta en juergas y gastos inútiles. La corrupción de funcionarios es tan enorme que se come todo el dinero público. El consumo de drogas ha aumentado de forma increíble y los Parques Naturales están en muchos casos abandonados por falta de medios. Hay datos y comparaciones claras, pero jamás se darán ni se verán en la prensa, y todo aun se hachará a la ‘herencia racista’…..

No hay capacidad para aceptar estos datos en público, las culpas siempre son de ‘otros’, o … se ocultan.

Cuando alguien, cuando una ideología o posición no desea debatir sus problemas, y echa las culpas fuera, siempre muestra su debilidad, su incapacidad para defender sus posiciones, su miedo a la Verdad, su necesidad de cerrarse para no ser derribado por el debate abierto.

Y por eso es vital que no caigamos en el mismo error. Los NS debemos asumir las culpas de los crímenes que se cometieron por parte de ‘nacis’, combatir abiertamente los errores y mentiras que se nos achacan sin fundamento, sin miedo a lo que se hizo mal para poder rebatir las mentiras también.

Y más importante es aun que esa misma disposición a combatir los errores y las estupideces se haga con los temas actuales. No podemos en modo alguno apoyar a miserables y bárbaros que se llaman ‘nacis’ y que cometen desmanes, agresiones o corrupciones, por muy ‘camaradas’ que se llamen.

Una parte de esa manía de no saber afrontar la maldad y la estupidez, el crimen y los errores se basa en el Mito de Giges que tan bien expuso Platón:

“El mejor medio de darles el poder a que me refiero es concederles el privilegio que en otros tiempos, según dicen, tuvo Giges, antepasado del lidio. Giges era pastor al servicio del rey de Lidia. Un día después de una violenta tempestad y de un temblor de tierra, se agrietó el suelo y se abrió un abismo en el sitio donde Giges hacía pacer sus rebaños. Asombrado, cuentan, Giges descendió al abismo y allí vio, entre otras maravillas, un caballo de cobre, hueco, con multitud de aberturas pequeñas, por una de las cuales introdujo Giges la cabeza y alcanzó a ver en su interior un cadáver de talla superior a la humana, que no llevaba sobre sí más que un anillo de oro en un dedo. Giges tomó el anillo y se fue.

Los pastores solían reunirse todos los meses para enviar un informe al rey sobre el estado de los rebaños. Giges concurrió también a esa asamblea, llevando consigo el anillo, y tomó asiento entre los pastores. Por casualidad volvió hacia adentro, hacia la palma de la mano, el engarce de la sotija y al punto se hizo invisible para los demás pastores, que comenzaron a hablar como si él se hubiese retirado, lo cual lo llenó de asombro. Entonces volvió con suavidad el engarce hacia fuera y de nuevo se hizo visible. El hecho despertó su curiosidad, y a fin de saber si obedecía a una virtud propia del anillo, repitió la experiencia: cuantas veces volvió la sortija hacia adentro se tornó invisible, y siempre que la volvía hacia fuera, tornaba a hacerse visible. Seguro ya de la virtud del anillo, se hizo nombrar miembro de la comisión de pastores que debía rendir cuentas al rey. En cuanto llegó al palacio, sedujo a la reina, y entendiéndose con ella atacó y mató al rey, y se apoderó de su trono”.

 

Platón sabe que, en posesión de ese anillo, pocas personas serían capaces de mantener una conducta justa. El mito de Giges quiere hacernos ver que muy pocos son justos por propia voluntad sino que la mayoría lo son por obligación o miedo a las consecuencias. Por eso no basta solo esperar de los justos y honorables sino que es preciso para lo general usar una disciplina que se va imponiendo a través de la educación, de la paideia, desde los primeros años de vida. Es interesante notar que en griego educación y niñez tienen la misma raíz. Paidós significa niño y paideia educación y formación. Este ha sido un ideal vinculado más bien al realismo político que a la utopía.

De todo ello sacamos por fin otra consecuencia importantísima para los NS: es un gran grave error, que nos asemeja a esos lloricas de dirigentes negros, el echar la culpa de todos los males de nuestra raza a los sionistas, a los ‘otros’. Los sionistas han sido catalizadores e influidotes de muchos de nuestro problemas, pero la culpa esencial es nuestra, de nuestra gente blanca, egoístas, avarientos, débiles, corruptos, que se han dejado corromper y decaer, que han preferido la propaganda del dinero a su honor, que han olvidado sus valores por comodidad. La culpa esencial es nuestra primero, luego de los demás. Y cuando vemos a los líderes negros o a los marxistas o sionistas no querer debatir ni reconocer sus crímenes y culpas podemos saber por eso solo que ellos son la cara oculta y negativa del mundo, los que no tienen honorabilidad y creen que podrán ocultar sus mentiras con el Anillo de Giges.

 

 

LA IDENTIDAD EN EL PSOE Y EL NACIONALISMO BURGUES

 

“No pienses en ideas sino en Dinero”.

“Ser español o catalán es pagar impuestos al Gobierno de España o al catalán”

“España es una cuenta independiente dentro de la contabilidad mundial del capitalismo”

“No tengas Patria, te basta tener Dinero”

“El Patriotismo es reaccionario, el deseo de placer es progresista”

“Morir por una idea es idiota, matarse trabajando es provechoso”

 

Es difícil encontrar alguna declaración de los políticos democráticos sobre el tema de la nacionalidad, su concepción, las bases de comprensión de que es ‘ser español’ o ‘ser catalán’. Y cuando hablan de ello muestran una enorme contradicción entre sus ‘teorías’ y la realidad. Y más aun si los políticos pertenecen a eso que se llama ‘nacionalismo democrático’.

Eso no debe sorprendernos pues la primera consideración que hay que tener en cuenta es que el sistema democrático no es un sistema basado en una ideología o unos valores sino en una Economía. Esta verdad es la que siempre se oculta y nadie quiere recordar, incluso en nuestros medios se olvida esto muy a menudo.

Mucha gente cree que la democracia se basa en conceptos, en Valores como ‘Igualdad’ o ‘Libertad de expresión’, e incluso ‘Derechos Humanos’. Esta creencia se basa en la hipocresía absoluta que utiliza la democracia en su propaganda masiva.

Para hacer recapacitar sobre el vacío que se oculta tras estas palabras, basta recordar que la Igualdad no solo no se logra en modo alguno (ni se puede lograr por ser anti natural) sino que la democracia está basada en la desigualdad económica, en el capitalismo y el entorno de Mercado que es desigual por principio. Nada hay más desigual que la sociedad capitalista. E incluso si se pretende que la democracia apoya la igualdad racial hemos de indicar que eso es cierto solo en tanto ese tema favorece la inmigración masiva y la mano de obra barata, el mundialismo y la globalización (todo ello básico para el capitalismo de Mercado), pero cuando la igualdad racial afecta a Israel y los palestinos, el sistema democrático apoya la limpieza étnica y la discriminación que Israel ha establecido.

Sobre la libertad de expresión sabemos perfectamente que hoy en día un fascista francés tiene menos libertad de expresión que un anti fascista en la Italia de Mussolini. Y sabemos que la trampa democrática se basa en un dominio absoluto de los medios de difusión por parte del capitalismo, de forma que la posibilidad de expresar ideas contrarias al Sistema democrático en los medios de masas es nula. Y cuando el islamismo gana unas elecciones en Turquía o Argelia el sistema democrático usa la violencia y el golpismo con toda tranquilidad, como lo usaría en Francia si Le Pen un día fuera realmente un peligro para el capitalismo democrático. .

Los derechos humanos son tan divertidos como una farsa de Arniches, todo pura farandola y palabrería. La realidad es que todos esos derechos están supeditados a que se puedan ejercer sin ser un problema para el capitalismo. Así podemos, como mero ejemplo, ver que se tiene derecho a una vivienda digna o a expresar las ideas, cuando la realidad es que se tiene derecho a vivienda si tienes dinero y a expresarte si no molestas a los dueños del mundo, pues sino no puedes siquiera dudar de las famosas ‘cámaras de gas’ de hace 60 años.

Por todo ello los políticos del sistema tratan de evitar declaraciones ‘ideológicas’ sobre la identidad y la nacionalidad. Pero de vez en cuando caen en la tentación de rebuznar, mostrando así su esencia y a la vez las contradicciones internas que sufren.

En La Vanguardia del 4 de septiembre 04 el político del PSOE Maragall y el ‘nacionalista burgués’ Jordi Pujol se lanzaron a hablar de este tema, y vale la pena aprovechar ese atrevimiento para debatir el tema.

 

LA IDENTIDAD INEXISTENTE: EL PSOE

 

El actual President de la Generalitat de Catalunya, Pascual Maragall, en sus declaraciones es fiel a la teoría marxista de inexistencia de identidad ni del concepto de Patria o Nación fuera de ‘marco electoral o constitucional’, o sea de mero legalismo dentro de un mundialismo económico. Por ello declara:

“La patria de cada uno tanto se escoge como se hereda, se hereda tanto como se escoge. Los hombres y mujeres son de allí donde ganan su libertad y donde ven respetada su dignidad”.

De esa forma un chino es catalán o español si viene aquí a ‘ganar su libertad’ ¿?, y lo que no aclara, donde se ve su total contradicción, es en eso de que ’se hereda’, ¿Qué se hereda?.... no lo aclara.

Por si quedaban dudas del ideal mundialista y mercantil, dice:

“Los movimientos migratorios son un elemento permanente de la construcción del futuro de la humanidad en un mundo abierto y sin fronteras. Este es un hecho que está aquí para quedarse, creo de forma definitiva”

“Llegara un día, dentro de unos siglos, en que todos seremos del mismo color: café con leche. Todos seremos del mismo color, y eso es, si pensamos un poco, un acontecimiento que sucederá pero no hemos de tener prisa de que pase, al contrario”.

Tampoco aclara por que no tiene prisa… si es el futuro y es tan maravilloso ¿por qué luego indica que no tiene prisa?. ¿Qué espera para casar sus hijas o nietas con un gitano y un negro y lograr así ese color café con leche que tanto admira?.

Lo más jocoso es que mientras bendice tanto mestizaje, tiene la desfachatez de declarar:

“¿Quién paga los costes de la emigración?. En primer lugar el emigrante y en segundo lugar los habitantes de los barrios de destino de las migraciones.

Estos costes no los pagan del mismo modo los políticos o los intelectuales, o aquellos que especulan sobre el peligro de la emigración, pero que no son afectados en su vida diaria por la llegada de emigrantes”.

Es lo único cierto de todas las declaraciones de Maragall, los costes de la invasión la pagan primero los obreros, los españoles más pobres y necesitados, y desde luego no lo sufren los políticos y capitalistas que traen a los inmigrantes y los legalizan, los intelectuales que apoyan la globalización, todos esos no sufren los problemas de la inmigración por ahora, sus nietos los sufrirán.

 

¿EL IDIOMA COMO IDENTIDAD?. EL NACIONALISMO BURGUES

 

Mientras los marxistas buscan el voto del inmigrante y del progresista apátrida, el nacionalismo burgués de derechas e izquierdas, separatistas o no, está en una contradicción aun mayor pues deben defender la ’identidad’ para lograr votantes… pero ¿qué identidad puede defender un  demócrata y un marxista-nacional?.

El ejemplo más claro de esas contradicciones son Jordi Pujol o el defenestrado ex líder de ERC. Pujol acaba de declarar: “El derecho a conservar la propia identidad cultural y nacional es uno de los derechos principales de la persona”. Muy de acuerdo, pero ese derecho es, como todos los derechos democráticos, puro papel mojado, palabrería, pues al final esa ‘identidad nacional y cultural’ si pretende ser defendida se acusa al inocente defensor de ‘apología de genocidio’, ‘fomento del odio racial’, ‘racismo’, ‘fascista’ y lo que sea.

Pujol no intenta definir en que es para él la identidad cultural, pues entonces tendría problemas con el multiculturalismo oficial de moda. Así que se limita a decir sobre la globalización que ‘el elemento cultural central e integrador’ de la nueva sociedad sea el del país de acogida. ‘Con todas las incrustaciones exteriores que sean necesarias pero sin ahogar ese elemento central que es el que garantiza la continuidad y la cohesión’.

Pero ¿Cómo lo va a lograr si un día, como pasa en Francia, en muchos barrios o pueblos hay más inmigrantes que catalanes?. Como va a lograr que esa mayoría en votos y etnia respeten la ‘cultura original’?. Pujol sabe que no hay forma y no se atreve a decirlo, no le gusta la ‘sociedad café con leche’ pero no puede oponerse a ella porque su base burguesa y capitalista, democrática, se lo impide.

Y así el catalanismo, aun más con ERC; acaba suicidándose en un mestizaje cultural y étnico que destruirá para siempre a Catalunya como identidad propia, y dejará solo la bandera, los votos y quizás, lo dudo pero es su sueño, que los moros hablen catalán.

Se empeñan en creer que hablar catalán es la base de ‘ser’ catalán, lo que es sin duda una excusa por lo ridículo del tema. Cien millones de chinos hablando catalán no formarían jamás nada similar a Catalunya, y desde luego la ‘cultura original’ no es solo hablar catalán, sino ‘qué se dice en catalán’, o sea el contenido, no la lengua. Hay mucho catalanismo y mucha Catalunya en los textos de Eugenio D’Ors o de Joseph Pla, todos en castellano.

 

EL FUTURO IDEAL

 

Esa pretendida sociedad café-con-leche que muestran como ideal ya empieza a mostrarse en sus fantásticas manifestaciones en paises como Francia, donde hay barrios controlados totalmente por inmigrantes.

En un diario tan del sistema como El País, 7-7-2004 podemos leer (es interesante ver el lenguaje usado, que luego ‘traduciremos para que se entienda):

“El Gobierno de París está inquieto, como lo prueba la vigilancia ejercida a través de ‘Investigaciones Generales’, un servicio policial con 3.800 funcionarios, que vigilan los ‘fenómenos sociales’, los ‘grupos de riesgo’ y las ’desviaciones urbanas’. Pues bien, el Diario Le Monde se ha hecho con la copia de un informe elevado en mayo al Ministro del Interior, Dominique Villapin, sobre los signos de ‘repliegue comunitario’ apreciados en unos 300 barrios sensibles, la mitad de los sometidos a investigación. Si un barrio cuenta con fuerte concentración de familias de origen inmigrante, a veces mayoritaria, ‘que acumulan desventajas sociales y culturales’, y en los que a veces se da la poligamia, empieza a tener razones para que la policía le incluya en esa calificación. Otro criterio es la instalación de ‘modos de regulación de conflictos paralelos a las instituciones’ y asociaciones ‘replegadas en función del origen del participante’.

También se ve en ellos mudanza masiva de poblaciones acomodadas – de ‘origen europeo’, desde luego- la proliferación de comercios ‘étnicos’ y el cierre de los de tipo tradicional….

En los centros escolares de esas zonas proliferan ‘la observación del ramadan y las prohibiciones de alimentos, el cuestionamiento de las clases de historia, de ciencias naturales y de deportes”.

Hemos de traducir el lenguaje ‘correcto’ del informe para que se entienda en su realidad:

- ‘modos de regulación de conflictos paralelos a las instituciones’ quiere decir la aparición de mafias y bandas que ‘regulan’ el orden público a su manera pues la policía no entra en estos barrios.

- asociaciones ‘replegadas en función del origen del participante’ quiere decir organizaciones racistas de inmigrantes que imponen su ley y su cultura en el barrio.

- comercios ‘étnicos’ quiere decir que el barrio se parece a un barrio argelino en su cultura y su forma de vida.

-. el cuestionamiento de las clases de historia, de ciencias naturales… quiere decir que los alumnos hacen lo que les da la gana y no quieren estudiar historia francesa pues no se sienten ni les interesa lo francés. Y no  les interesa la Ciencia sino el Rap y la droga.

Este ‘feliz’ futuro multicultural es la maravilla que nos trae esa ideología democrática del multiculturalismo, el mestizaje y la igualdad.

 

 

EL ESTIÉRCOL DEL DEMONIO

por Giovanni Papini.

 

Consideren bien los hombres que han de nacer todavía: Jesús no quiso tocar nunca con sus manos una moneda. Las manos que amasaron el polvo de la tierra para dar vista al ciego; las manos que tocaron las carnes infectas de los leprosos y los muertos; las manos que abrazaron el cuerpo de Judas –mucho más infecto que el polvo, que la lepra y que la putrefacción-; las manos blancas, puras, saludables, curadoras, que de nada podían contaminarse, jamás han soportado uno de esos discos de metal que ostentan en relieve el perfil de los amos del mundo. Jesús podía nombrar, en sus parábolas, las monedas; podía mirarlas en manos ajenas, pero tocarlas, no. Le repugnaban, con repugnancia cercana al horror. Todo su ser se rebelaba ante el pensamiento de un contacto con esos sucios símbolos de la riqueza.

Cuando le piden el tributo para el Templo, no quiere recurrir a la bolsa de los amigos, y ordena a Pedro que eche la red: en la boca del primer pez que saque habrá el doble del dinero que se le pide. Hay en tal milagro una sublime ironía que nadie ha visto. Yo no poseo monedas; pero las monedas son de tal suerte despreciables y sin valor, que el agua y la tierra las vomitarían a una palabra mía. El lago está llena de ellas. Yo sé dónde están, y en cantidad suficiente para comprar, con sólo las sueltas, a todos los sacerdotes del templo de Jerusalén y a todos los reyes de las naciones, pero no muevo un dedo para recogerlas. Un subalterno mío las tomará de la boca de un pez y se las dará al recaudador, porque los sacerdotes, a lo que parece, las necesitan para vivir. Los animales mudos pueden llevar monedas: yo soy rico, hasta tal punto que ni perlas quiero.  Yo no soy animal mudo, sino alma que habla, y las almas no tienen plata ni alforjas. No soy yo, pues, quien te da esas dracmas, sino el lago. Yo no tengo nada que comprar y regalo cuanto poseo. Mi patrimonio inacabable es la Verdad.

Pero un día Jesús tuvo que considerar una moneda. Le preguntaron si era lícito al verdadero israelita pagar el censo. Y respondió al punto: “Mostradme la moneda del censo”. Y se la mostraron: mas no quiso tomarla en la mano. Era una moneda imperial, una moneda romana, que llevaba impresa la faz hipócrita de Augusto. Pero él quería ignorar de quien era aquel rostro. Preguntó: “¿De quién es esa imagen y esta inscripción?”. Le respondieron: “De César”. Entonces arrojó a la cara de los ladinos demandantes la palabra que les llenó de estupor: “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”.

Muchos son los sentidos de estas palabras; baste, por ahora, detenerse en la primera: dad. Dad lo que no es vuestro. Los dineros no os pertenecen. Son hechos para los poderosos, para las necesidades del poder. Son propiedad de los reyes y del reino –del otro reino, el que no es vuestro. El rey representa la fuerza y es protector de las riquezas; pero nosotros nada tenemos que ver con la violencia y rehusamos la riqueza. Nuestro Reino no tiene poderosos ni ricos; el Rey que está en los cielos no acuña moneda. La moneda es un medio para el cambio de bienes terrenales. Lo poco que necesitamos –un poco de sol, un poco de aire, un poco de agua, un pedazo de pan, un manto- nos es dado gratuitamente por Dios y por los amigos de Dios. Vosotros os afanáis toda la vida por juntar un gran montón de esos discos grabados. Nosotros no sabemos qué hacer con ellos. Para nosotros son definitivamente superfluos. Por eso los restituimos; los restituimos a quienes los han hecho acuñar, a quien ha puesto en ellos su retrato, para que todo el mundo sepa que son suyos.

Jesús nunca tuvo necesidad de restituir, porque nunca tuvo una moneda. Ordenó a sus discípulos que en sus viajes no llevasen sacos para los donativos. Hizo una sola excepción –que da espanto-. Del inciso de un Evangelio se deduce que un Apóstol tenía en depósito la bolsa de la comunidad. Este discípulo era Judas. Con todo, también él devolverá el dinero de la traición antes de desaparecer en la muerte. Judas es la misteriosa víctima inmolada a la maldición de la moneda.

La moneda lleva consigo, justamente con la grasa de las manos que la han cogido y sobado, el contagio del crimen. De todas las cosas inmundas que el hombre ha fabricado para ensuciar la tierra y ensuciarse, la moneda es, acaso, la más inmunda.

Esos pedazos de metal acuñado, que pasan y vuelven a pasar todos los días por las manos, todavía sucias de sudor y de sangre; gastados por los dedos rapaces de los ladrones, de los comerciantes, de los banqueros, de los intermediarios, de los avaros; esos redondos y viscosos esputos de las casas de la moneda, que todo el mundo desea, busca, roba, envidia, ama más que al amor y aun que la vida; esos asquerosos pedacillos de materia historiada, que el asesino da al sicario, el usurero al hambriento, el enemigo al traidor, el estafador al cohechador, el hereje al simoníaco, el lujurioso a la mujer vendida y comprada; esos sucios y hediondos vehículos del mal, que persuaden al hijo de matar a su padre, a la esposa a traicionar a su esposo, al hermano a defraudar a su hermano, al pobre malo a acuchillar al mal rico, al criado de engañar a su amo, al malandrín a despojar al viajero, al pueblo a asaltar a otro pueblo; esos dineros, esos emblemas materiales de la materia, son los objetos más espantosos de cuantos el hombre fabrica. La moneda, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días a miles de almas. Más contagiosa que los harapos de un apestado, que el pus de una pústula, que las inmundicias de una cloaca, entra en todas las casas, brilla en los mostradores de los cambistas, se amontona en las cajas, profana la almohada del sueño, se esconde en las tinieblas fétidas de los escondrijos, ensucia las manos inocentes de los niños, tienta a las vírgenes, paga el trabajo del verdugo, circula a la faz del mundo para encender el odio, para atizar la codicia, para acelerar la corrupción y la muerte.

El pan, santo ya en la mesa familiar, se convierte en la mesa del altar en el cuerpo inmortal de Cristo. También la moneda es el signo visible de una transubstanciación. Es la hostia infame del Demonio. Los dineros son los excrementos corruptibles del Demonio. El que pone su corazón en el dinero y lo recibe con afán, comulga visiblemente con el Demonio. Quien toca el dinero con voluptuosidad, toca, sin saberlo, el estiércol del Demonio.

El puro no puede tocarlo; el santo no puede soportarlo. Saben con indudable certeza cuál es su repugnante esencia. Y sienten hacia la moneda el mismo horror que el rico hacia la miseria.

(Giovanni Papini, Historia de Cristo. Ediciones Fax. Madrid. 1956).

 

 

¿QUÉ ES LO QUE NOS PASA?

 

por Eduardo Núñez, Psicólogo.

 

Hace años el psiquiatra y médico humanista Enrique Rojas publicó un magnífico libro titulado “El hombre light”. El libro en cuestión no tiene desperdicio pues hace una radiografía muy precisa de la sociedad postindustrial y de todas las enfermedades sociales que le son consustanciales al estilo de vida actual. El libro viene a decir que el hombre “light” es un hombre sin valores, y así es en una gran mayoría de la fauna y flora que puede uno toparse a lo largo y ancho de la geografía y en todas las situaciones y contextos de nuestra vida cotidiana.

Decía D. José Ortega y Gasset que “no sabemos lo que nos pasa, y eso es lo que nos pasa". Vivimos unos momentos en que los ciudadanos de Europa nos enfrentamos a un gran avance dictatorial de las instituciones gubernamentales que intentan un control policial sobre nuestras mentes,  nuestros pensamientos,  nuestras libertades individuales y nuestro derecho diferencial a ser diferentes, valga la redundancia, sin causar perjuicios a terceros. Y en esta situación es necesario poner los medios a nuestro alcance para impedir que mediante legislaciones arbitrarias  el poder intente limitar y controlar nuestras vidas y nuestros actos.

Para colmo, cada vez menos ciudadanos sienten el deseo de saber, lo cual es hasta cierto punto comprensible en el seno de una cultura cuyos individuos se caracterizan por no querer saber, por no querer pensar en lo que conduce a saber de uno mismo. No es el saber tecnológico o científico. Para huir de sí mismos los seres humanos se alejan cada vez más internándose en su aventura cósmica de la conquista espacial. Pero el no querer saber de sí mismos tiene un alto coste en malestar y síntomas psicopatológicos e invalidantes.

Un ejemplo de esto son las adicciones y las toxicomanías. Estas conductas adictivas, así como las drogodependencias generalizadas en nuestra cultura están destinadas a intentar obturar ese malestar psíquico y esos síntomas mediante el no pensar y el no querer saber, intentando generar la ilusión de que el consumo de sustancias y objetos son los que van a poder producir ese bienestar anhelado.

Y en este contexto son pocos los que se analizan a sí mismos y se interrogan sobre su existencia intentando darle un sentido al sin sentido de la vida, o mejor dicho, al sin sentido de su vida. Y esto es vital para todos, de vez en cuando es necesario tomarnos un tiempo para autoanalizarnos y tratar de darle un sentido a nuestra vida. Este ejercicio lleva tiempo porque el pensamiento requiere tiempo y el tiempo es de lo que está hecha la vida.

Otra muestra de que vivimos en una sociedad enferma es el alto índice de mujeres que se sienten desgraciadas a causa de su físico y en particular por su exceso de peso, sea éste real o imaginario, y esto se ha tornado en una manifestación sintomática de nuestra cultura. Junto a las toxicomanías y las adicciones en general y a la depresión, las anorexias, las bulimias y obesidades se hacen presentes como los nuevos síntomas de esta sociedad de consumo globalizada e indiscriminada. La anorexia nerviosa no es solo un trastorno de la alimentación, manido concepto éste que desvía y confunde la posibilidad de su cura. La anorexia es una problemática en la que están comprometidos el deseo y el amor, sobre todo el amor. Y esto es algo que nunca se dice.

De hecho la palabra amor es la palabra más prostituida que existe en nuestra sociedad, hasta el punto que se identifica en muchas ocasiones exclusivamente con el sexo. Y esto es algo que obedece a la pereza mental propia de nuestra época estéril. Es comprensible, ya que es más fácil hablar de sexo que hablar de amor.

Sin embargo, escribimos para que nos quieran más, cantamos para que nos quieran más, hablamos para que nos quieran más. En definitiva, vivimos para que nos quieran más. Amar es querer ser amado. Si difícil es amar, más difícil aún es conseguir ser amado. Y más difícil todavía es conseguir sentirse amado.

Así llegamos a la conclusión de que a la sociedad actual le falta amor sincero y verdadero, y esto es fundamental para la vida. Y aquí la principal manifestación de patología se da en la disociación o separación del amor y el sexo. El hecho de que en muchas personas estos dos deseos (porque los dos son deseos) no vayan juntos es muy significativo. Hablar de amor no es fácil, es más fácil hablar de sexo. El concepto de amor es amplio, difuso, cambiante y muy subjetivo. Pero en una sociedad enferma y falta de verdadero amor nos encontramos con fenómenos como el de la telebasura que muestra formas groseras de relación. Hoy en día, en  las series televisivas se están presentando unas relaciones amorosas de usar y tirar. Y, desgraciadamente, esto se ve no sólo en la televisión sino en la realidad social. Las relaciones humanas son más groseras y utilitarias que nunca. El problema es que la gente joven cree que el amor es sólo eso y no saben que el amor puro y duro no es sólo romanticismo, pero tampoco algo tan inmediato y práctico. Por supuesto que se pueden encontrar discrepancias entre el sentimiento amoroso de una persona y otra ya que no todos amamos igual, es más, no todo el mundo sabe amar. Y este es otro problema, que cada vez hay más gente que no sabe amar. Así, no es rara la pareja desequilibrada en la que uno quiere mucho mientras que el otro simplemente se deja querer. Y así son cada vez más frecuentes las formas erróneas y desequilibradas de amar, unas propias de hombres y otras de mujeres. Por fortuna, todavía la mayor parte de la gente es intuitiva para el cariño y también sabe ser apasionada. Y entre cuatro modestas paredes, dos personas corrientes pueden vivir hermosos y maravillosos momentos de amor. No es necesario ser un astro del cine para ello.

Hoy se trivializan los sentimientos más importantes, y así podemos escuchar eso tan “romántico” de que el amor es un conjunto de reacciones químicas que aguanta 36 meses. Yo no puedo asegurar si 36 meses o sólo seis. Lo cierto es que durante el enamoramiento suceden ciertos cambios en nuestro organismo, que hacen que estemos en las nubes. Luego las cosas cambian, la química cerebral se tranquiliza, y la pasión también, y si el amor permanece sobrevendrá otra clase de amor, más profundo y más vulnerable por las amenazas de las discusiones, la monotonía, el aburrimiento, la incomunicación, los celos, etc…. Factores que ponen en peligro la relación.

Pero, ¿se puede vivir sin amor? El amor no es necesario para vivir, pero sí para que merezca la pena vivir. El amor es la emoción más deseada, querer y ser querido, amar y ser amado es el sentimiento más importante. Quien lo probó, lo sabe.

Si nos paráramos a pensar un poco en todo esto nos daremos cuenta de por qué las relaciones humanas y sociales no funcionan muchas veces. Y esto no es perder el tiempo, al contrario, es ganar el tiempo.

 

 

 

¿LOS CIENTÍFICOS COMPRUEBAS QUE LA RAZA NO EXISTE?

por MX Rienzi

 

Tomado de la WEB: http://biblo.tux.nu/, donde hay una gran número de artículos científicos del mayor interés.

 

El titulo de este ensayo - sin las interrogantes - apareció en Internet de manera bastante frecuente a mediados del mes de Diciembre de 2002, como publicidad a un estudio genético realizado por varios investigadores brasileños (Parra et. al., "Color y ancestro genomico en los brasileños," PNAS 100: 177-182, 2003), el cual esta resumido en el siguiente link:

http://www.laurushealth.com/HealthNews/reuters/NewsStory121620029.htm 

Allí se indica que en Brasil, no hay una clara correlación entre los caracteres físicos "raciales" y los marcadores genéticos que pueden identificar los orígenes ancestrales. Por consiguiente, para los negadores de la existencia de la raza, esto "prueba" que las razas (biológicas) no existen.

Sin embargo, permítannos primero citar al Dr. Sergio D. J. Pena, uno de los autores de este estudio (ver el link anterior):

"Antes que todo, permítanme enfatizar que las conclusiones de este estudio solo se aplican a Brasil y no deben ser extrapoladas ingenuamente a otros países."

A pesar de esta aclaración, los autores en su discusión, y en los comentarios en Internet usan este estudio para atacar la idea de la relación del "ancestro geográfico" con las categorías raciales tradicionales; en otras palabras, para atacar el concepto biológico de la raza en general.

En estos momentos, cualquiera que haya leído nuestros ensayos : "¿La raza es un mito?" y "Mala praxis científica" debería mirar con mucho escepticismo estas declaraciones negadoras de la raza, y como veremos mas adelante, tal escepticismo esta bien fundamentado.

El primer problema de este articulo es el hecho de que los autores muestran abiertamente sus puntos de vista políticos sobre el tema de la raza, de la manera más desvergonzada, subjetiva y a-científica, en la introducción de este articulo. Ellos empiezan citando la siguiente frase de S.L. Carter ("El emperador del Ocean Park," Knopf, New York, 2002):

"Tu ves a los líderes del mundo de hoy, haciéndolo una y otra vez! Negros, blancos, amarillos, marrones, gentes de cada color matando a personas de todos los colores! Esto sucede porque Satán siempre es el mismo."

Muy bonito, ¿Pero exactamente que tiene que ver esto con la ciencia genética? Es bastante molesto que una revista científica y objetiva como PNAS permita tal subjetividad sentimental en un artículo publicado. ¿Entonces, que es lo próximo?? ¿Tal vez, científicos escribiendo poemas sobre sus datos? ¿o sonetos de amor en honor a las células de hemoglobina? ¿o quizás, chistes sobre los tumores cerebrales? ¿Esto es ciencia?

Los autores al poco tiempo hacen el siguiente comentario:

"Hay un gran acuerdo entre los antropólogos y los genetistas, que desde un punto de vista biológico, las razas humanas no existen."

¿En serio? ¿Que es un "gran acuerdo"? ¿Todos los científicos realmente están de acuerdo con esta declaración? ¿Cuanto de este "gran acuerdo" esta motivado por la misma ideología política, a científica y subjetiva que aparece de manera bastante obvia en este articulo de PNAS?. ¿De que manera este "gran acuerdo" coincide con los últimos estudios que muestran que las categorías raciales y étnicas son validas dado que los miembros de diferentes "grupos poblacionales" varían en la prevalencia de ciertas enfermedades, en la respuesta a los tratamientos médicos, y en la habilidad para aceptar trasplantes de medula de otros individuos pertenecientes a otros "grupos de poblaciones?.

Para solidificar la orientación política de este artículo, los autores entonces proceden a discutir las opiniones del ex-presidente Bill Clinton sobre la raza (!!), luego citan a W.E.B. DuBois, y discuten sobre el "extendido prejuicio social" que existe en Brasil con respecto al color de piel y otros aspectos de la apariencia física. Después de todo esto ¿es injusto entonces asumir que los autores de este articulo son "socialistas" en el tema de la "raza", y que mucho antes de haber empezado a investigar y a escribir el artículo, ya ellos (venían con la idea preconcebida de que) subscribían la noción de que la "raza biológica no existe"? Esto me demuestra los obvios vicios de los autores (así como también del personal editorial de la revista PNAS) desde los primeros párrafos del articulo.

¿Que hay sobre los datos? Bien, los autores usan 10 álelos específicos de poblaciones (marcadores genéticos) para determinar el ancestro subsahariano/negroide ("negro" en el estudio), lo que ellos terminan llamado índice de ancestro africano (AAI). Ahora, aquí hay punto crucial. Para determinar si estos marcadores son útiles, primero los prueban en una comparación entre 20 hombres del norte de Portugal y 20 hombres del África subsahariana. Luego indican que estos marcadores demuestran una gran diferencia genética entre estas dos poblaciones; ósea que las dos son altamente distintas genéticamente. Cito a los autores:

"No hay similaridad entre los dos grupos...Una completa diferenciación fue obtenida entre los genomas europeos y africanos."

¿Oh, no es esto interesante? se encontró que las poblaciones europeas y africanas son altamente diferentes genéticamente, que los individuos de estas poblaciones pueden ser fácilmente distinguidos a través de los marcadores genéticos, y que no hay "similaridad" entre los grupos. ¿No esto la raza? Bien, Ud. vera a los autores diciendo que no hay correlación entre esos marcadores y la "raza" fenotípica en Brasil. Antes de que seguir con la lectura del articulo, uno se pregunta ¿porque no hicieron un estudio ciego (como vera más adelante) solo basado en muestras portuguesas y africanas?. En el hipotético estudio que propongo, ellos le asignarían a cada individuo un código, con lo cual los investigadores no sabrían si el individuo es europeo o africano. Luego, determinarían el "ancestro geográfico" a través de los marcadores mencionados anteriormente y entonces observarían si este ancestro determinado genéticamente se correlaciona con los fenotipos "blancos" y "negros." Entonces...¿Por que no lo hacen? Porque es muy posible que tal experimento no daría las conclusiones políticamente convenientes que uno puede obtener de las interpretaciones de los datos brasileños.

Los autores observan dos poblaciones brasileñas. Primero, fueron estudiados 173 individuos de una comunidad rural. Esta gente fue clasificada "racialmente" basándose en la evaluación subjetiva de sus "fenotipos" por "dos trabajadores de la salud." Como los autores indican:

"...aquellos con piel clara, cabello liso u ondulado, nariz prominente o semicurva, labios delgados o medianos, independientemente de la pigmentación del cabello o los ojos fueron llamados blancos, mientras que aquellos con piel oscura, cabello negro rizado, ojos negros, y labios gruesos fueron clasificados como negros."

Otros, incluidos sujetos sobre los cuales habían "dudas o desacuerdos" con respecto a su apariencia física, fueron agrupados bajo la categoría "intermedia." Los problemas aquí son obvios. Todo esto es muy subjetivo (algo que por cierto es admitido por los mismos autores en su discusión), particularmente la línea divisoria entre los "blancos" y los "intermedios." Los autores dicen que la nariz y las estructuras de los labios fueron comparadas con "modelos de un atlas (¿racial??) morfológico humano," ¿Pero hay que de otras características morfológicas? ¿No es esto solo la opinión de "dos trabajadores de la salud"?.

Otro punto importante, dado que las características fenotípicas "negras" (o consideradas como eso) son genéticamente dominantes hacia características "blancas," nos dice indirectamente que los "negros" en una población mestiza exhibirán importante mezcla genética "blanca." Esto es ciertamente lo que sucede en Estados Unidos, donde muchos individuos que son "negros" tienen importantes grados de ancestro genético europeo. Con respecto a los "blancos" identificados en el estudio, uno solo preguntaría ¿cuan "blancos" ellos son?. ¿Deberían todos estos individuos o la mayoría de ellos ser identificados como si fuesen "portugueses" o "escandinavos"? En los Estados Unidos hay algunas personas que pueden, para el observador causal o inexperto, "pasar por blancos" - por supuesto en el sentido mas amplio y no especifico de la palabra - quienes no obstante dicen ser "afroamericanos" o "nativos americanos," y quienes de hecho tienen ancestros que eran afroamericanos o amerindios. Y por supuesto, la categoría "intermedia" es indudablemente mestiza.

¿Que datos son obtenidos de esos 173 individuos? Al usar dos métodos, el AAI (ancestro africano) de los "blancos" fue de 30-32%, de los "intermedios" 45-48%, de los "negros" fue de 52-52%. Debido a la poca diferenciación en las medidas de AAI de esos individuos, y debido a que hay evidencia clara de mezcla en los tres grupos de muestras, la conclusión que ellos quieren que tengas es que "la raza biológica no existe." Y después de todo esto, es admitido por los autores que hay una diferencia estadística importante (P < 0.01) entre las muestras "blancas" (o octorones) y "negras" (mulatos), aunque los autores nos dicen que esta diferencia es mucho mas pequeña (!sorpresa!) que la diferencia genética entre los portugueses y los africanos subsaharianos.

¿Así que, qué tenemos hasta este momento? en primer lugar, que los europeos (portugueses) son altamente distintos genéticamente de las poblaciones subsaharianas. Segundo, cuando una población mestiza de Brasil (los individuos provienen de la misma aldea [!], quienes suponemos que se han ido mezclando unos con otros a través del tiempo) es dividida en grupos - usando evaluaciones subjetivas de "blancos"/"negros"/"intermedios" es encontrado que:

1- todos los tres grupos tienen importante mezcla genética y

2- que las diferencias en ancestro africano entre los elementos "blancos" y "negros" de esta "comunidad de una sola clase social" (palabras de los autores) son menores que las que hay entre las poblaciones autóctonas y no mestizas de Europa y África Subsahariana - un descubrimiento que es obvio y que no debería sorprender a nadie. También se indica que aunque estos 173 individuos están altamente mezclados, todavía hay una diferencia estadística importante en AAI entre los sujetos "blancos" y "negros," un descubrimiento que me parece que esta a favor del concepto de la raza, especialmente dados los problemas conceptuales en el estudio discutidos anteriormente. Si los autores quieren indicar el hecho de que tanto los individuos "blancos" y "negros" en una comunidad altamente mestizada tienen importantes grados de ancestro genético proveniente del otro "grupo de color," esta muy bien y correcto, pero como la comparación de poblaciones no-mestizas portuguesas-africanas vs. poblaciones mestizas brasileñas "blancas"-"negras" han mostrado, nada de esto no invalida la existencia de las razas.

Los autores intentan darle mas base argumentativa a su articulo observando a Brasil como una unidad; estudian el ADN de 200 hombres brasileños "blancos" sin parentesco, provenientes mayormente de las grandes ciudades y de las regiones geográficas más importantes del país. Nos dicen que estos datos se emparejan muy bien con los datos provenientes de los otros 173 sujetos estudiados anteriormente, pero que todavía hay algunas "interesantes diferencias regionales." Por ejemplo, aquellos sujetos originarios del sur de Brasil, la región con los "más altos niveles de inmigración europea reciente (siglos 19 y 20)..." tuvieron un "nivel promedio de AAI" que fue "tres veces" más pequeño que el que tienen otras regiones que no experimentaron ese nivel de inmigración europea - demostrando así que la región de Brasil considerada como la "más blanca" es a su vez la menos africana. Aunque sin embargo los autores siguen remarcando el punto - de que esta muestra proveniente del sur de Brasil aún tiene un nivel mas alto de AAI que la muestra europea portuguesa.

Pero, ahora aquí hay un problema, un punto importantísimo que no debería ser omitido ¿Como se determino que esos 200 sujetos son "blancos"? pues bien: nuestros estimados científicos usaron la auto-identificación! ¿lo captas? Estos 200 sujetos no fueron evaluados a través de los métodos subjetivos utilizados con los anteriores 173 individuos; la única determinación de la raza que usaron para designar a estos hombres, fueron sus declaraciones en las cuales ellos mismos se autodenominaron "blancos." Entonces, debido al "extendido prejuicio social" que hay en Brasil con respecto al color de piel como bien han indicado los autores anteriormente ¿debería sorprendernos que un sujeto que pueda "pasar por blanco" (o mejor dicho uno mestizo de piel clara) diga que es "blanco"? ¿No es un hecho bien conocido que en Brasil cualquier individuo que no sea obviamente "negro" (o sea que no luzca como un bantu) o amerindio se considere a si mismo como "blanco," y que incluso individuos de evidente ancestro mestizo digan que son "blancos" también?? ¿Cuantos de esos "hombres blancos brasileños" no lucen realmente como Vin Diesel, Harry Belafonte, Adam Clayton Powell, Jr., o incluso como Colin Powell?. Pero incluso a pesar de lo anterior, todavía hay una clara predominancia genética "europea" en la sección más "blanca" de Brasil (el sur)!!. Aunque los autores aún siguen insistiendo en las diferencias entre la muestra de brasileños "blancos" mestizos y los europeos no mestizos. ¿Estarán demasiado desesperados en probar su punto?

Los autores también dicen que sus datos autosomicos sobre AAI se relacionan bien con sus datos previos sobre el ADN mitocondrial (un marcador específicamente materno) en Brasil. Tales marcadores específicamente maternos son útiles para determinar ancestros al nivel de poblaciones, y si así son presentados los datos provenientes del uso de esos marcadores, pues no hay problemas. Sin embargo, es necesario aclarar que tales marcadores no dan, ni pueden dar, ninguna información relevante y útil sobre el ancestro a nivel individual. Si uno va hacia 10 generaciones atrás, el precursor mitocondrial directo (matrilineal) para cualquier individuo observado es uno de un total de 1024 ancestros. Obviamente, la influencia genética autosomica global (la cual determina el fenotipo racial) de un solo ancestro (1/1024) es casi cero. La misma regla aplica para los análisis del cromosoma Y en los linajes paternos. Cuando se examina a grandes grupos de personas, un investigador puede conseguir una instantánea bastante razonable de la composición genética (o por lo menos algo de la composición matrilineal o patrilineal) a través de esos marcadores; pero no puede hacer conclusiones sobre el ancestro individual de cada sujeto. Solo un gran grupo de marcadores autosomicos tiene el poder de hacer eso.

Los autores, en su discusión, intentan formular una hipótesis sobre porque el "color" (yo supongo que se refieren al "fenotipo" en general) es un "pobre medidor del ancestro africano" (en sus propias palabras) en Brasil. Indican (de manera bastante razonable) que los genes que influyen en las características fenotípicas como el color solo forman parte de una pequeña fracción del genoma total. Si los patrones de elección de pareja sexual ocurren de una manera asortativa (apareamiento clasificado, es decir cuando alguien se aparea con un individuo parecido él mismo, como por ejemplo: una persona alta a la cual solo le gustan las personas altas) con respecto al color en Brasil (como los autores indican e incluso dan referencias), entonces los genes que tienen influencia sobre un fenotipo particular pueden volverse mas "asociados" con ciertos individuos, sin importar el ancestro "geográfico" global que tengan esos individuos. Por consiguiente, la relación entre los marcadores del ancestro y los fenotipos del "color" "inevitablemente se deteriora con el tiempo." Para demostrar esto ellos dan el ejemplo de un hombre europeo que se aparea con una mujer africana. Los hijos producto de esta unión que luzcan mas europeos deberían ser considerados "blancos" (sic!, relativamente hablando, por supuesto), mientras que los que luzcan mas africanos deberían ser considerados "negros." Entonces debido a la "existencia de prejuicios sociales" en Brasil, estos niños "blancos" se aparearían con otros niños "blancos," mientras que los "negros" se casarían con otros "negros." Luego de cierto tiempo, dicen los autores, esto produciría un grupo "fenotipicamente blanco" y un grupo "fenotipicamente negro," quienes tendrían iguales cantidades de ancestro africano. Déjennos asumir esto como si fuese un hecho verdadero (aunque como se indico anteriormente, fueron encontradas diferencias estadísticamente importantes entre estas poblaciones en Brasil). ¿Que significa todo esto?? ¿¿Que las razas no existen?? ¿Que los fenotipos "raciales" son pobres medidores del ancestro actual, como regla general?? 

Pues no, todo esto significa lo siguiente:

1.) Aunque el fenotipo tiene un gran valor en las poblaciones no mestizas, no puede ser usado para determinar de manera precisa el ancestro en poblaciones mestizas. Debido a que el fenotipo puede ser muy subjetivo, lo que es considerado "blanco" por los brasileños mestizos en general o por los dos "trabajadores de la salud" en particular, no podría coincidir con lo que otras personas podrían considerar como "blanco." En otras palabras, para algunas personas (por ejemplo, en Brasil) un "blanco" podría ser una persona de piel clara que no luce puramente como negra, amerindia o asiática (por ejemplo un mulato), pero para otras personas "blanco" solo se refiere a personas de descendencia europea con poco o inexistente ancestro no blanco. Por consiguiente, son requeridos buenos estudios fenotípicos y genéticos si queremos determinar de una forma mucho mas exacta la "raza."

2.) En Brasil, sin importar la auto-identificación, o evaluaciones subjetivas de "blancura" vs. "negritud", la mayoría de la población es mestiza (nota del traductor: algo así como un 60%), con los autodenominados "negros" teniendo cierta cantidad importante de mezcla europea y los llamados "blancos" (en realidad mulatos "casi blancos" y mestizos) con grandes cantidades de mezcla amerindia y/o africana, pero que pueden "pasar" por "blancos" en una sociedad y en una cultura tiene una concepción de las diferencias raciales bastante vaga y permeable.

Uno entonces puede argumentar que tanto el punto #1 como el #2, en vez de refutar, refuerzan la idea de la raza biológica, una vez que son tomadas en cuenta las peculiaridades de la historia brasileña, su cultura y la auto-identificación racial. El caso de Brasil no refuta la existencia de grandes diferencias raciales entre portugueses y africanos subsaharianos, así como tampoco la existencia de híbridos Shepherd-Bulldog alemanes invalida la existencia de las castas de perros.

En resumen, este "estudio" no invalida de ninguna manera el concepto de la raza biológica, y seria totalmente irresponsable intentar negar su existencia basándose en lo dicho en este "estudio" de Parra y asociados. El hecho de que una revista respetada como PNAS publique un articulo tan pseudo-científico como este y permita que la introducción netamente política del mismo permanezca intacta, nos dice mucho sobre nuestro actual establishment científico -y realmente nada de esto es bueno. Uno se pregunta, si ya que de esta manera se esta tratando a los temas concernientes a la biología humana, no estaremos lidiando ahora con el mismo tipo de establishment estrecho de mente y políticamente motivado que en su DIA obstaculizo las investigaciones astronómicas de Galileo. Si permitimos que la corrección política se inmiscuya en el trabajo de los científicos humanos, lo único que lograremos es regresar a los oscuros días de la Inquisición.

Finalmente, me gustaría dejar un desafío aquí. Olvidemos por un momento al estudio brasileño. Si los autores se sienten muy confiados y convencidos sobre la inexistencia de la raza biológica, entonces deberían hacer el siguiente estudio que propongo, usando la ultima tecnología disponible y comercial:

Ellos deberían tomar un gran número de individuos de prueba originarios de todo el mundo, tanto de las regiones mas diferenciadas (Europa, África subsahariana, Asia nororiental, tribus amerindias no mestizas, etc) así como también provenientes de las regiones mas mestizadas (Latinoamérica, Norafrica, Asia Central, Medio Oriente, Asia sudeste, ect.) Ellos deberían identificar a todos los sujetos con números códigos (un "estudio a ciegas"), y examinar sus marcadores autosomicos a través de la tecnología ABD 2.0 (DNA Print Genomics, Inc.), la cual puede distinguir muy bien los mayores grupos raciales (yo pienso que ellos deben conocer esta tecnología). Luego deberían determinar el MLE (Estimado de máximo enlazamiento, el mejor estimado de ancestro) en todos los sujetos. Entonces volver a atrás, identificar a los sujetos de prueba, y ver si el ancestro mostrado por MLE puede o no emparejarse con el "fenotipo" usando: medidas raciales, estándares visuales, e incluso la auto-identificación. Según la hipótesis sin sentido propuesta por Parra y asociados, los individuos cuyos MLE son 100% caucásicos ("blanco," europeo), 100% africanos, 100% asiático-orientales, o 100% amerindios deberían ser indistinguibles al basarnos en su morfología/apariencia física, y que estos 100% MLE "raza pura" deberían también ser indistinguibles de aquellos que son 50%-50%, o de cualquier otro individuo con mestizajes de diferentes porcentajes. Nosotros, por un lado, predecimos que todos estos grupos podrán ser diferenciados fácilmente. ¿Cual de los dos lados esta en lo correcto?? ¿Porque no hacen la prueba?

Es tiempo para dejar de intentar deformar las realidades naturales para no dañar ciertas ideologías políticas, y en cambio aceptar que las realidades raciales existen y tratarlas de la mejor manera que podamos.

Referencias:

Parra et. al., "Color y ancestro genomico en los brasileños," PNAS 100: 177-182, 2003

 

 

LIBROS PARA LEER:

 

"El continente Misterioso" de Enrique M. Stanley.

 

Barcelona, 1897. 750 páginas, muy ilustrado, formato 32x23.

 

Hace poco emitieron por televisión una película sobre el famoso encuentro entre Stanley y Livingstone con la conocida frase: "El Dr. Livingstone, supongo". Hace años se publicó un chiste en una revista inglesa en la que se veía Picadilly Circus todo lleno de negros y únicamente dos blancos uno de los cuales le decía al otro la famosa frase. Un poco después de leer dicho chiste me encontré en el metro de Madrid, a las 12 de la noche, en una situación similar. En el andén todos eran negros menos yo, y en el otro lado una chica blanca. En ese momento pensé en el chiste y de haber estado la chica en mi mismo andén me habría aventurado a decirle la frase pese al riesgo de que ella no la conociera y me tomase por un alienígena. Pero en fin, vayamos al tema que nos ocupa.

En dicha película se presentaba de manera sugestiva tanto a Stanley como Livingstone, pero se incidía más en una personalidad humanitaria en el caso de Livingstone y en cambio Stanley era presentado como una persona dura e inflexible. En conjunto la película me pareció creíble y estuve a punto de conservarla cosa que en el último momento no hice. Pero lo que sí hice fue decidirme a leer el libro que ahora comento y que tenía en la lista de espera desde hace por lo menos 30 años. ¿El motivo?

Pues el que he indicado al principio, que pesa tres kilos y tiene unas dimensiones enormes lo cual dificulta su lectura en el tren que cojo diariamente y que es donde yo leo habitualmente en la actualidad. Como siempre me han gustado los libros de viajes tenía ganas de leer el de Stanley que compré baratísimo ya que le faltaban algunas páginas del principio. y ahora, al haber leído el libro, me he dado cuenta de que la película nos mostraba un Stanley totalmente alejado de la realidad, pues tal como se puede ver a través de la lectura de este libro, era una persona sumamente sensible, humanitaria, religiosa y noble.

Esa es la primera experiencia que hemos de sacar de este libro, es decir, que no nos podemos creer lo que dicen ni las películas buenas.

Yo normalmente valoro los libros que leo con 1, 2 ó 3 asteriscos y a veces con valoraciones intermedias como ** 1/2, por ejemplo.

El presente libro me merece los tres asteriscos de puntuación máxima y ello por varios motivos. Podemos encontrar en su lectura episodios de auténtica aventura, más propios de una película que de la realidad, luchas frente a enemigos muy superiores, peligros en la selva, calor, hambre, agotamiento... escenas dramáticas entre las luchas trivales, pero también mensajes positivos, sensibilidad, religiosidad, nobleza, heroismo y, sobre todo, nos da una imagen muy sugestiva de la época en que se desarrolló la historia (finales del XIX) mostrándonos que en ese tiempo la sensibilidad de la sociedad era mucho más idealista que la que padecemos. Sin ir más lejos tenemos el caso del colonialismo.

 

Las razones que aduce Stanley para que Europa vaya a Africa, son totalmente altruistas e idealistas. Lamentablemente una vez los héroes abrieron el camino, llegaron los mercaderes y los políticos que se lo cargaron todo. Otro elemento primordial a tener en cuenta es el hecho, que queda diáfanamente claro, de que el hombre blanco es, fue y será, el gran enemigo de la esclavitud, pese a que los propios hombres blancos se esfuercen en presentarnos como sus "inventores".

Pero vayamos por partes, siguiendo más o menos los acontecimientos en el orden que se relatan.