Universidades indígenas
Un día cierta agrupación política se dio cuenta después de varias décadas que becar a jóvenes de todo el país para que vivieran y estudiaran en la ciudad de México, no era tan buena estrategia como creían y menos si se trataba de jóvenes indígenas, pues resultaba que al terminar los cursos muchos de ellos no se regresaban a sus comunidades, sino que se integraban a la vida de la ciudad y dizque aplicando los principios políticos.
Los hijos de estos ya no usaban las ropas ancestrales, sino que las cambiaron por camisetas de Kiss, cabellos largos y dos botellas de cerveza en las manos, pasaron de indios a nacos
Ahora la UNAM da becas a las “minorías” indígenas para que estudien en el DF, el resultado es el mismo ellos no regresan a sus lugares y buscan en gran medida casarse con un (a) mestiza (o) que les asegure arraigo en la Ciudad. Los más ladinos le entran gustosos al negocio del indigenismo, pingüe mercadeo que en nada ha beneficiado.
Algunos viendo que políticamente reditúa hacen los papelitos del “discriminado” y los señores rectores derraman lagrimas ante tal espectáculo que ante los foros internacionales vende muy bien.
En una zona metropolitana de 20 millones de habitantes, donde los estudiantes de los pueblos vecinos como Chalco, Texcoco, Milpa Alta, etc. hacen hasta dos horas para llegar a la Universidad resulta de una gran demagogia dar becas completas a estudiantes de comunidades tan dispersas ¿Por qué no se las dan en las universidades de sus estados? No se las dan porque lo importante es dar el espectáculo de lo derechos humanos, la verdad es que mejorar la vida de las comunidades indígenas les importa muy poco. Además es una supina hipocresía porque los estudiantes indígenas siempre han tenido entrada a las universidades siempre y cuando pasen el examen de admisión.
Las becas a las etnias nos es más que un velo y un engaño atroz.
Lo verdadero sería tener los centros de educación superior en sus comunidades pero eso no saldría en los periódicos
En Norteamérica hacían lo mismo con los negros… y cuan penoso papel se ha hecho.
Los evangelizadores eran muy sabios desarrollaban los talentos en el lugar donde se nacía y por eso tenemos tantos y variados pueblos que se dedican cada uno a un oficio diferente. Ejemplo lo tenemos en Michoacán donde cada pueblito, evangelizado por Tata Vasco, tiene su especialización.